Morelia, Mich. | Agencia ACG.– El dirigente estatal del PRI y diputado local, Guillermo Valencia Reyes, aseguró que el atentado armado contra su hermano René Valencia no fue un hecho aislado ni producto de la delincuencia común, sino un ataque con una clara intencionalidad política, derivada —dijo— de la labor que él y su equipo han realizado durante años contra el crimen organizado y de las denuncias públicas que ha encabezado.
En rueda de prensa, Valencia Reyes recordó que desde hace más de una década ha participado en acciones contra secuestradores, extorsionadores y grupos criminales, lo que, afirmó, ha afectado intereses de alto nivel. Señaló que ahora, al tener mayor visibilidad política como dirigente partidista y legislador, su voz resulta más incómoda, incluso para el propio gobierno, lo que consideró un factor clave detrás del ataque ocurrido en la zona lacustre del estado.
El líder priista reiteró que el atentado no fue un intento de robo y sostuvo que los escoltas de su hermano identificaron a hombres armados con insignias de un grupo criminal. Añadió que la forma en que se desarrollaron los hechos, así como la liberación posterior de los escoltas, refuerzan la hipótesis de que se trató de un mensaje de intimidación dirigido a silenciarlo.
Valencia también criticó lo que calificó como indiferencia de las autoridades estatales ante el caso y afirmó que no percibe voluntad para que la investigación avance a fondo. Aseguró que, por el contrario, existe un interés en que el tema se diluya mediáticamente, pese a la gravedad de los hechos y al contexto de violencia que persiste en Michoacán.
Finalmente, reiteró su exigencia a la Fiscalía General del Estado para que se esclarezca el atentado, se identifique a los responsables materiales e intelectuales y se garantice la seguridad de su familia, al tiempo que advirtió que continuará señalando lo que consideró vínculos y omisiones de actores políticos frente al crimen organizado.