Astrónomos informaron que el cometa 31/ATLAS probablemente se originó en una región fría y aislada de la galaxia, incluso antes de que se desarrollara su propio sistema solar. Los científicos estiman que podría tener hasta 11 mil millones de años, más del doble de la edad del Sol.
En un estudio publicado en Nature Astronomy, investigadores reportaron cantidades excepcionalmente altas de deuterio, también llamado hidrógeno pesado, en el agua del cometa.
La astrónoma Teresa Paneque-Carreño de la Universidad de Míchigan explicó que ese hallazgo sugiere que el objeto se formó en un ambiente considerablemente más frío que el entorno donde nació nuestro sistema solar, incluso antes de que surgiera la estrella de origen de ese sistema.
Añadió que mientras el Sol pudo formarse rodeado de otras estrellas jóvenes, la estrella natal del cometa habría nacido en una zona más solitaria, lo que favoreció temperaturas más bajas.
También te podría interesar: Curiosity encuentra en Marte moléculas orgánicas vinculadas al origen de la vida
El lugar exacto de procedencia de 31/ATLAS aún no ha sido determinado. Observaciones realizadas con el Telescopio Espacial Hubble calculan que su núcleo mide entre 440 metros y 5.6 kilómetros.
El objeto avanza a una velocidad aproximada de 220 mil kilómetros por hora. Paneque-Carreño afirmó que conectar todas estas “piezas del rompecabezas puede darnos una idea de cómo eran las condiciones de formación planetaria en esos tiempos tempranos”.
La bola de hielo considerada errante pero inofensiva fue observada por la NASA y la Agencia Espacial Europea durante su paso cerca de Marte en octubre y su máximo acercamiento a la Tierra en diciembre. Actualmente se encuentra más allá de Júpiter y se dirige a abandonar definitivamente nuestro sistema solar.
Fuente: DW