Morelia, Mich. | Agencia ACG.- Comunidades indígenas agrupadas en el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) denunciaron este jueves incumplimientos prolongados de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) en programas dirigidos al campo, con retrasos que, aseguraron, en algunos casos ya superan un año y en otros alcanzan hasta dos. En conferencia de prensa, señalaron que pese a haber entregado documentación, comprobaciones e incluso aportaciones económicas que les correspondían como beneficiarios, los apoyos siguen sin llegar.
Rigoberto Cortés Sánchez, de la comunidad indígena de Tomendán, reclamó que las reuniones con funcionarios estatales se han convertido en promesas incumplidas. “Ya van varias veces que nos dejan plantados en las reuniones”, expuso, al señalar que las comunidades ya cumplieron con los requisitos que les fueron solicitados, mientras crece el malestar entre los habitantes por la falta de resultados. También advirtió que esa situación termina por desgastar a quienes gestionan los apoyos en las comunidades, pues son ellos quienes después deben enfrentar los reclamos de la gente.
Ernesto Ramos Constantino, consejero de Honor y Justicia de la comunidad indígena autónoma de Jarácuaro, afirmó que entre los apoyos pendientes hay pollitos, alambre de púas, composta y fertilizante, insumos que calificó como básicos para la vida productiva y alimentaria de las comunidades. “No estamos pidiendo tractores, no estamos pidiendo maquinaria agrícola”, dijo, al contrastar esos rezagos con los altos costos que deben asumir los productores para trabajar sus parcelas. Añadió que el campo indígena “ha sido olvidado” y pidió que desde el gobierno estatal se revise en qué se está ejerciendo el presupuesto destinado a esos programas.
En el mismo sentido, Juan Carlos Paz Aguilera, presidente del Consejo de la comunidad indígena de Zacán, sostuvo que las comunidades han reunido la documentación solicitada sin que eso se traduzca en apoyos concretos. “Nos promete, pero al final de cuentas pues no nos da nada”, resumió, al insistir en que las comunidades originarias requieren respaldo real para atender necesidades del campo.
Pavel Ulianov Guzmán Macario, vocero del CSIM, sostuvo que el emplazamiento es directo al gobierno estatal para que cumpla con los programas ya comprometidos. Explicó que hay adeudos en fertilizante, abono, composta, aves de corral, alambre de púas y cemento, y que el problema no se limita a una sola localidad. Según expuso, tan sólo en programas del año pasado hubo incumplimientos con un promedio de 25 comunidades, mientras que en 2026 “prácticamente no ha habido nada de apoyo” para las comunidades indígenas registradas en la entidad. También cuestionó que se abran nuevas ventanillas de atención cuando siguen sin resolverse los pendientes de 2025.
En ese contexto, las comunidades pidieron no sólo la entrega de apoyos, sino también una revisión financiera y administrativa a la dependencia; incluso plantearon que si el titular de Sader no puede resolver los rezagos, debería dejar el cargo.
