Morelia, Michoacán
No se puede ver como solución al crimen organizado la intervención de Estados Unidos, como sugiere el presidente norteamericano, Donald Trump, considera el secretario del Migrante, Antonio Soto Sánchez.
“Para mí no es la solución la intervención de militares o marines o lo que sea en territorio mexicano para combatir al crimen organizado. Yo ahí lo que creo es que debe haber colaboración, como dice la presidenta, y cooperación y coordinación para poder enfrentar el flagelo”, opinó en entrevista.
El funcionario estatal señaló que una vez que el Ejército estadounidense estuviera en el país, sería muy difícil que se regresara a su país, por lo que considera que no se debe admitir.
“Si vienen, no se van a ir fácilmente, se van a quedar. Los ejércitos cuando llegan a un territorio a ayudar supuestamente para resolver problemas, terminan arraigándose, quedándose por un tiempo muy prolongado y terminan afectando a esos países a su soberanía, porque vulnera su soberanía y su autodeterminación”, advirtió.
Antonio Soto agregó que tampoco está de acuerdo con la incursión del gobierno norteamericano en Venezuela y que la izquierda mexicana siempre ha estado en contra de este tipo de acciones, como se opuso a la invasión de Bahía de Cochinos, en Cuba, en 1961.
“No me parece correcto el intervencionismo militar de Estados Unidos en otras naciones con fines de carácter meramente económicos y de negocios. No es cierto que para restablecer la paz ni las democracias ni el respeto a los derechos humanos”, dijo.
Expuso que si bien había muchas críticas contra el proceder de Nicolás Maduro y muchos venezolanos se vieron obligados a emigrar huyendo del régimen, las intenciones de Estados Unidos quedaron en descubierto cuando una vez capturado Maduro, no se llamó a elecciones ni se nombró presidente a Edmundo González, quien ganó las elecciones en 2024, sino que se declaró que el país norteamericano se encargaría de manejar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo.
“Pasa ya como a segundo término el tema democrático, el tema de la gente, el tema del régimen, del gobierno, de los derechos humanos, como que ya pasa a segundo término. Entonces es cuando pierde autenticidad y por eso creo yo que no debemos estar de acuerdo en que haya intervenciones de Estados Unidos en otros países”, concluyó.