Morelia, Michoacán
Ante una parada cardiorrespiratoria, cada minuto cuenta y hace la diferencia entre la vida y la muerte, entre la recuperación del paciente y la vivencia de secuelas permanentes.
En el mundo, dos millones de personas al año perecen por causa de un síndrome conocido como muerte súbita. En México, esta proporción es de 33 mil personas, señaló el presidente de la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencias, Gustavo López Orozco.
Aunque el principal detonante de la muerte súbita son las patologías cardíacas y factores de riesgo, como la obesidad mórbida, se tienen pacientes sin antecedentes médicos y personas muy jóvenes, como niños y adolescentes, cuyo corazón simplemente dejó de latir.
López Orozco mencionó que cada minuto son atención médica se traduce para el paciente en 10 por ciento menos probabilidades de sobrevivir. Una intervención adecuada permite hasta 80 por ciento de posibilidades de recuperarse.
Sin embargo, en México y en otros puntos del orbe, los servicios de emergencia no llegan a un paciente con muerte súbita antes de esta franja de 10 minutos.
“Una persona con una parada cardiorrespiratoria fuera de un hospital no se salva, ni en México ni en el primer mundo las ambulancias llegan antes de 10 minutos”, expresó.
Reanimar al corazón
Lo que pareciera una sentencia irreversible, puede ser una condición superable, con la creación de espacios cardio seguros, precisó Gustavo López.
Esto requiere de la disposición de desfibriladores móviles y personal capacitado en su manejo, pero también una articulación adecuada con los servicios prehospitalarios para que estabilicen a los pacientes, y los hospitales, para el tratamiento y seguimiento de los enfermos.
En México se tienen antecedentes de iniciativas legislativas para que sea obligado instalar desfibriladores en espacio que congregan a una media de 250 personas, así como espacios con mayor riesgo, como escuelas, centros comerciales y gimnasios.
Gustavo López refirió que en Morelia, en 2019, se instrumentó el programa Morelia Cardio segura, con la entrega de 10 desfibriladores y cinco mil personas capacitadas en su manejo y en dar resucitación cardiopulmonar, medida que en alrededor de cinco años salvó a 10 personas.
“Parece poco, pero son 10 personas que sobrevivieron a una parada cardiorrespiratoria, que no estaban en un hospital, cosa que no pasa en ningún lado, pero en Morelia ya lo hicimos y podemos hacerlo de nuevo y mejor”, aseveró.
Morelia reanudará la creación de espacios cardio seguros
Con este antecedente, Morelia prevé impulssr la creación de espacios cardio seguros, dónde participarán las autoridades municipales y la iniciativa privada, aseguró el director de la clínica municipal de salud José Pilar Ruiz Neri, José Murguía Magaña.
Indicó que se proyecta destinar desfibriladores móviles a instalaciones como el Centro Administrativo de Morelia (CAM), pero también en convenio con hoteles y otros establecimientos, sobre todo, en zonas de alta afluencia de personas, como el Centro Histórico.
Además de los desfibriladores, se dará capacitación a personal en el uso de los equipos y en otorgar resucitación cardiopulmonar, para reanimar a los pacientes que enfrentan una muerte súbita, en tanto que arriban los servicios de emergencia y son atendidos en hospitales.
Actualmente se tienen siete desfibriladores móviles, uno de los cuales se ubica en la unidad deportiva Indeco. La disposición ideal de desfibriladores es de un equipo por cada 10 mil habitantes.