Editorial | Grecia Quiroz: El «no me ayudes, compadre» de Noroña a Morón
*La estrepitosa defensa del legislador de Morena en el Senado detonó un fallo por violencia de género que arrastró y debilitó la estrategia oficialista en Michoacán
Como se ha visto, la política mexicana suele regirse por la máxima de que la mejor defensa es el ataque. Sin embargo, cuando la agresión carece de empatía elemental y topa con la ley, el golpe se devuelve con el doble de fuerza. Eso ocurrió en el Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (TEEM) con la sentencia unánime contra Gerardo Fernández Noroña.
El origen del conflicto exigía, por decir lo menos, prudencia institucional y respeto al luto. Tras el asesinato de Carlos Manzo Rodríguez, su viuda, Grecia Quiroz García, asumió la presidencia municipal de Uruapan. Al exigir, la edil investigaciones hacia perfiles locales del morenismo, la respuesta de Noroña trató de ser contundente en el descrédito.
Si, tildar públicamente a una viuda de «irresponsable», «fascista» y acusarla de lucrar con su tragedia rebasó toda frontera. El senador de Morena usó el manual de la descalificación personal en sus redes sociales. Las y los miembros del órgano electoral jurisdiccional local determinaron que estas expresiones constituyen violencia política en razón de género.
Lo anterior fue una decisión puntual y fija un precedente clave para las mujeres sustitutas en el poder público. La Sala Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ya había advertido que ellas gozan de idéntica protección que las electas en urnas. Noroña será inscrito en el padrón de agresores y obligado a disculparse.
Más allá de la sanción, el caso deja una lección de profunda torpeza y pragmatismo político. En su afán por defender al también aspirante morenista al Gobierno de Michoacán Raúl Morón Orozco, En la visita al lugar de Grecia Quiroz, Noroña operó un mitin de intimidación en el Senado. El resultado de esa “solidaridad” partidista terminó en un desastre absoluto.
Cierto, Raúl Morón había optado previamente por la prudencia, el silencio respetuoso y el deslinde de las agresiones. Empero, la estridencia de Noroña arrastró su nombre al epicentro de un escándalo de violencia de género. En el trayecto del caso, sin duda alguna, el supuesto apoyo guinda se fue transformando rápidamente en un costoso lastre mediático.
No hay duda, la lección de cara a la sucesión gubernamental de Michoacán 2027 es sumamente clara. El hostigamiento y los linchamientos verbales ya no gozan de impunidad ni de inmunidad parlamentaria automática. La soberbia discursiva de un aliado puede contribuir horizontalmente a fracturar y hundir toda una estrategia electoral, como está sucediendo.
