Morelia, Mich. | Agencia ACG.- El error volvió a repetirse. Hace apenas unos días, una camioneta quedó atorada al intentar cruzar por el estrecho paso ubicado bajo el Libramiento, al final de la calle Margarita Maza de Juárez. La escena, que rápidamente circuló en redes sociales, volvió a llamar la atención sobre un sitio que, pese a ser un andador peatonal, desde hace años es utilizado como un atajo por decenas de motociclistas para conectar las colonias Villa Universidad, Vista Bella y el asentamiento Oviedo Mota.
A simple vista, el corredor parece un túnel de desagüe. Sin embargo, diariamente es recorrido por personas que cruzan caminando entre ambas colonias y, sobre todo, por motociclistas que buscan evitar el tráfico pesado del Periférico Paseo de la República.
Incluso, quienes salen hacia Margarita Maza de Juárez lo hacen incorporándose en sentido contrario durante algunos metros, una maniobra arriesgada que ya se volvió habitual en la zona.
Mientras un par de automovilistas lo han intentado atravesar sin medir las dimensiones de sus vehículos, como ocurrió también en enero de 2024 con otra camioneta que quedó encajonada, los motociclistas conocen bien las mañas del sitio. Uno de ellos relató que la primera vez que intentó descender por la pronunciada rampa perdió el equilibrio y terminó en el suelo junto con su moto, una experiencia que le enseñó a tomar el paso con mucha mayor precaución.
Aunque funciona como un enlace cotidiano, el lugar también conserva las huellas del abandono. Sus muros de piedra muestran grafitis, humedad y grietas que contrastan con el constante ir y venir de los usuarios.
Y es que no es la primera vez que este paso aparece en los reportes de incidentes; además de los autos atorados y caídas de motociclistas, en el corazón del corredor permanece un pequeño altar que recuerda a un hombre asesinado a balazos en este punto en 2013, convirtiendo al túnel en un silencioso testigo de las historias que han marcado a la zona.
Pese a este rostro sombrío, el pasaje conecta con la tranquilidad de la calle El Retajo, una vía arbolada que cada miércoles conduce al mercado ambulante de las canchas coloniales.
Al final, este sigue siendo uno de esos rincones interiores de Morelia que mantienen una intensa actividad diaria. Entre peatones, motos y vecinos, el túnel sigue operando como un alivio vial improvisado que, de vez en cuando, vuelve a hacerse viral cuando algún conductor olvida que fue diseñado para casi todo… menos para una camioneta.
