Morelia, Mich. | Agencia ACG / Redacción.- Un momento de generosidad en la ciudad se asomó, donde la solidaridad se encuentra en los lugares más inesperados y hacia quienes sin decir una palabra, un gesto o una mirada, lo dicen todo.
En algún lugar de la capital michoacana fue captado el momento en el que una personas estaba comiendo una torta, mientras se acerca un felino, en ese instante captaron por la cámara, la persona le da un pedazo de su comida. Es un gesto simple cuando se ve de primera, pero cuando analizas la imagen, hay algo más que sólo compartir u ofrecer un pedazo de alimento.
Y es que, no se sabe el tranfondo o el contexto de la persona que está ahí, si es un trabajador que en un rato libre decidió comer, algo que más allá de una necesidad fisiológica, es un acto de amor hacia el cuerpo humano y por el otro lado, tenemos a un gato el cual podría estar perdido o siemplemente vive en situación de calle como muchos otros, que luchan el día a día por una presa.
El analizar cada parte, lleva a una conjugación que es ese momento preciso, dos seres vivos buscando el alimento, y un sólo acto, el compartir cuando el otro no tiene, cuando no se puede hablar, cuando se depende de la suerte. En ese momento, hay un rayo de luz en una simple acción, la bondad de convidar lo poco con el que no tiene nada, justo como Macario (referencia para aquellos que son cinéfilos del cine de oro mexicano).
