La Casa Blanca autorizó la llegada de un petrolero ruso a Cuba por razones humanitarias. Karoline Leavitt aclara que la política de sanciones siguen en pie.

Washington.- La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró este lunes que Estados Unidos permitió la llegada a Cuba de un petrolero ruso por "razones humanitarias" y que analizará "caso por caso" si autoriza la llegada de otros buques.

"Se seguirá tomando caso por caso, ya sea por razones humanitarias o de otro tipo; sin embargo, no ha habido ningún cambio firme en nuestra política de sanciones", afirmó Leavitt en una rueda de prensa.

El petrolero ruso Anatoli Kolodkin, con 740.000 barriles, equivalente a 100.000 toneladas de crudo, navega este lunes por aguas cubanas y se prevé que llegue al puerto de Matanzas (oeste) de la isla en la mañana del martes.

La portavoz del presidente estadounidense, Donald Trump, explicó que el permiso para el barco, presentado por Moscú como envío "humanitario", "no constituye un cambio de política" y que "no ha habido un cambio formal en la política de sanciones".

"Tal como ha dicho el presidente, permitimos que este barco llegara a Cuba con el fin de satisfacer las necesidades humanitarias del pueblo cubano", insistió Leavitt.

Sobre si la Casa Blanca está de acuerdo con las declaraciones de la presidenta de México, Claudia Sheimbaun, en las que aseguró que su país está explorando reanudar algunos envíos a Cuba, Leavitt repitió que las decisiones se tomarán «caso por caso».

"Seguimos reservándonos el derecho, siempre que sea legalmente aplicable, de interceptar aquellos cargamentos que se dirijan a Cuba y que contravengan la política de sanciones de Estados Unidos. Pero, por supuesto, el presidente y la Administración también se reservan el derecho de eximir de dichas incautaciones caso por caso", dijo.

Cuba llevaba alrededor de tres meses casi sin importaciones de petróleo, con apagones y racionamiento severo de gasolina, desde que Trump firmara una orden ejecutiva que supone un bloqueo en la llegada de combustible a la isla a finales del pasado enero. EFE