Morelia, Michoacán, 27 de enero del 2026.- Desde hace 12 años, la música se convirtió en el motor de vida de Moisés Flores, un joven moreliano que encontró en la guitarra no solo una forma de expresión, sino también su sustento y una razón para seguir adelante.
Moisés aprendió a tocar guitarra con ayuda de amigos; sin embargo, su proceso no fue sencillo, ya que tuvo que aprender a hacerlo sin ver. La paciencia, asegura, fue uno de los mayores retos en su camino musical.
“Lo más complicado fue tener paciencia para poder tocar sin ver. La música es emocional, es lo máximo; si no fuera por la música, yo no estuviera vivo”.
En 2010, a los 21 años, Moisés perdió la vista tras sufrir un fuerte golpe en la cabeza a causa de un accidente. A esa etapa de su vida se sumaron problemas de alcohol y adicciones, situación que lo llevó a tocar fondo.
Desde 2013, Moisés sale a tocar canciones en distintos puntos de la ciudad, como camiones, tianguis y, recientemente, en el Centro Histórico. La música callejera se convirtió en su principal fuente de ingresos para salir adelante día a día.
“Salir a tocar canciones es mi sustento. Mucha gente me escucha, me felicita y me da ánimos, aunque también hay quienes se molestan. La música es la mitad de mi corazón, es lo mejor que pude haber conocido”.
Hoy, Moisés sueña con formar una banda de rock y seguir compartiendo su talento, convencido de que la música no solo le devolvió el rumbo, sino que le salvó la vida.