Morelia, Mich. | Redacción.- El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, afirmó que existe una percepción pública que estigmatiza a Apatzingán como uno de los principales focos de violencia en la entidad, aunque los registros oficiales indican que los mayores índices de homicidio se concentran en otros municipios.
Durante la rueda de prensa de este viernes en Casa Michoacán, el mandatario estatal sostuvo que la narrativa que ubica a Apatzingán como epicentro de la violencia no corresponde con los datos de incidencia delictiva.
“Hay un tema de estigmatización muy fuerte y entonces se cree que todo pasa ahí, no es cierto”, expresó.
El gobernador explicó que, al revisar las estadísticas de seguridad, los municipios con mayores niveles de homicidio no se encuentran en Tierra Caliente.
“Los más altos índices de homicidios dolosos no los tenemos en Apatzingán; están en Zamora y en Uruapan”, señaló.
En ese sentido, agregó que esta percepción genera incluso una afectación social hacia los habitantes del municipio.
“Hay como una revictimización social a toda la población de Apatzingán cuando no es así”, comentó.
Ramírez Bedolla indicó que, al analizar los indicadores de incidencia delictiva, las autoridades deben enfocar la atención en distintas regiones del estado y no únicamente en una zona específica.
En el mismo encuentro con medios, el gobernador explicó que recientemente se desplegaron operativos de seguridad en municipios del occidente de Michoacán, particularmente en la región integrada por La Piedad, Yurécuaro, Zamora, Tangancícuaro, Santiago Tangamandapio, Jiquilpan y Sahuayo, donde se realizaron acciones contra grupos delictivos.
Añadió que también se han presentado algunos hechos en Tierra Caliente, pero subrayó que se mantiene un programa de seguridad en esa región, particularmente enfocado en combatir la extorsión a productores citrícolas.
