Morelia, Michoacán

Ante la picadura de un alacrán, hay quienes recomiendan algún remedio casero o aguantar la aparición de algún síntoma, una práctica que puede poner en peligro de daño grave o muerte al paciente, así lo advirtió el presidente de la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencias, Gustavo López Orozco.

Y es que Michoacán es el cuarto estado con mayor índice de morbomortalidad por alacranismo, ya que las especies distribuidas en la entidad son de importancia médica, por lo que pueden generar afectaciones, incluso la muerte.

López Orozco detalló que en la Tierra Caliente se concentra la incidencia de casos de alacranismo, si bien en la región de Morelia también se tienen numerosos casos. Asimismo, es en la estación cálida cuando se registran más picaduras de alacrán.

Aunque el Estado tiene los medios suficientes para tratar a los pacientes de alacranismo, la distribución del faboterápico o antiveneno no siempre corresponde a la geografía de los casos.

En las zonas rurales, con mayor cantidad de pacientes, afectaciones graves y decesos, no siempre se tiene al alcance el faboterápico requerido para preservar la vida y la salud de las personas.

Niños menores de cinco años, adultos de 60 años o más, mujeres embarazadas y personas con comorbilidades enfrentan mayores riesgos ante picaduras de alacrán.

Por esto, reiteró Gustavo López, es imprescindible acudir a consulta médica ante la picadura de un alacrán, y no retrasar la atención profesional esperando la aparición de síntomas o por aplicar remedios caseros, para los que no hay evidencia de que tengan un efecto favorable.

Los pacientes cuentan con alrededor de dos horas para ser atendidos por un médico y recibir el faboterápico, para tener cerca de 100% de probabilidades de sobrevivencia y recuperación.

A pesar de esto, los pacientes pueden arribar a los centros de salud, tras 10 a 48 horas de haber sido picados.

En Michoacán se tienen especies como alacranes y serpientes como responsables de picaduras y mordeduras que pueden ocasionar afectaciones graves o la muerte.

Los alacranes son los más comunes, seguidos por las arañas viuda negra y las serpientes de cascabel, aunque también se tienen arañas violinistas y serpientes elápidos, dónde pertenece la coralillo.