Morelia, Michoacán

La rivalidad que persiste entre las potencias de Estados Unidos y China se mantiene como el Tena central de la agenda mundial, señaló el investigador y académico adscrito a la Facultad de Economía, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Heliodoro Gil Corona.

Y es que, detalló, esta rivalidad no solo es una competencia entre potencias, sino “un choque profundo entre dos modelos económicos, dos estrategias de influencia y dos modelos de gobernanza”.

Los efectos de esta competencia exceden el ámbito económico, y alcanza rubros como tecnológico, militar y diplomático.

Gil Corona mencionó que Estados Unidos continúa con la mayor economía del mundo, pero enfrenta desafíos importantes, como un alto nivel de endeudamiento, pérdida de la competitividad industrial y dependencia del abasto de insumos chinos, que le llevan a experimentar un déficit comercial, respecto de China.

En contraste, China concentra 28% de la producción manufacturera del mundo, por lo que tiene la capacidad de influir en las cadenas de valor y en la transición energética, para posicionarse como el principal proveedor de productos industriales terminados.

Ante esta situación, el gobierno estadounidense, encabezado por Donald Trump, ha implementado una política arancelaria para contener a China, que afecta a los países que tienen tratos comerciales con esta.

Recordó que China tuvo un crecimiento económico de 2001 a 2024 por mil 448%, de 1.3 billones de dólares a 18.7 billones de dólares.

Por su parte, el crecimiento, para el período de 2001 a 2024, de Estados Unidos fue de 175.5%, de 10.6 a 29.3 billones de dólares.